Y devine Manuelita

Me vienen de nuevo los recuerdos a la cabeza y me veo de nuevo en el gran patio de atràs, en el jardìn de la casa de Chapinero, es como si todo hubiese empezado allì, de un momento a otro, como si el mundo me hubiese parido en ese patio verde, lleno de arbustos con margaritas (mi mamà decìa que los locos escondìan marihuana en las margaritas que daban a la calle, entonces al final las margaritas de atràs devenìan el lugar de juegos de todos los dìas). Todavìa estan en mi mente los amigos imaginarios y la sopa de hierbas y el baño con agua tibia en el patio de atràs. Eso también recuerdo de Bogotà, el frìo que calaba en la piel, tan chiquita y los baños en el patio de atràs.

Bueno, pero ese patio devino mìtico con el tiempo y menos frecuentado cuando empezò el colegio que, entre otras cosas, implicarìa la tortura sufrida durante años. Claro que ese jardìn mìtico, aunque menos frecuentado, se volviò compartido cuando Ana llegò a mi vida, las tardes de juegos y la sopa de hierva compartida a partir de ahora, no màs necesidad de amigos imaginarios.

Pero, como muchas cosas en mi vida, Ana y la gran casa de chapinero partirìan pronto, o mejor dicho, fui yo quien tuve que irme esa vez. Ya nada era serìa como antes; adiòs a las chocolatinas compradas en el olimpica, la lecherita en el ley y los ponqués en el Cafan. El millar de papeles repartidos durante las elecciones, que coleccionabamos como tesoros, era bonita la polìtica en ese entonces, porque no entendìamos nada a eso, solo los papelitos y las viceras en cartòn, cuando hacìa sol asì hiciera frìo.

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La abuelita

Ayer recibo un mensaje de mi mejor amiga, escrito en mayùsculas. Mala noticia, su abuela viene de morir. Ella querìa informarme porque yo habìa estado pendiente de lo que sucedìa con ella. Todos sabìamos que ella estaba enferma desde hacìa ya rato y que su muerte era inevitable y vendrìa pronto. Pero bueno, una persona que se va es siempre muy duro de aceptar. Lire la suite

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Sophie Calle au Palais de Tokyo

Au sous-sol du Palais de Tokyo, on trouve un endroit qui doit être habilité pour la présentation d’expositions. En attendant sa réhabilitation, cet endroit demeure à demi réveillé. On dirait une grande usine abandonnée, des briques, des murs sans peinture et des débris, des barrières simulant des balcons qui nous font perdre l’équilibre et avoir une sensation de vertige. Lire la suite

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En un wagon de metro

Si por alguna razòn los dos tipos que van juntos, en un wagon del metro en el que voy yo, decidieran hacer explotar una bomba dentro de sus maletas. Mi madre escucharìa en las informaciones: Lire la suite

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Deux filles

Après-midi pluvieux, je suis juste sortie à côté, faire deux trois courses. Le téléphone sonne, c’est encore Marcia pour me dire que ce week-end je dois arriver à nouveaux plus tôt le samedi, qu’il y a beaucoup de travail en ce moment et qu’il y aura beaucoup de monde samedi et dimanche, et bla bla bla. Lire la suite

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L’espoir 2000

L’espoir de magnificence de l’an 2000 ou même 2020, que tout le monde avait, s’effondre.

Dans les années 80, tout le monde attendait impatiemment l’an 2000, espoir de magnificence, on voyait dans la presse, dans les magazines, à la télé, dans les films, que cette époque là serait très différente. Les voitures voleraient, on aurait des vêtements bizarres, les maladies d’avant auraient disparu et d’autres nouvelles seraient apparues. Lire la suite

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Y salì del metro

Salgo esta mañana del metro, Filles du calvaire. Buscaba hacer algo esta mañana que finalmente puedo ausentarme de mi realidad cotidiana, tal vez ir a caminar un poco y al mismo tiempo mirar las càmaras de fotos, para distraerme a lo mejor, no creo que compre nada. Pasar a Bastille tal vez, a saint-Paul si aùn tengo el tiempo, mirar a los turistas y a la gente extraña o extrabagante que se encuentra en la rue saint-Antoine entre los mercaditos, las panaderìas y los almacenes de ropa y zapatos baratos. Lire la suite

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